Por un momento deseé no tener cuerpo.
Por un momento deseé no sentir nada.
Por un momento casi decido levantarme y tomar las 10 pastillas necesarias para no sentir más.
Por un momento sólo vi tu cara.
Por un momento sólo quise llorar y salir corriendo.
Por un momento tuve 4 o 5 años.
Por un momento casi me arranco los ojos o las piernas o el útero, para desgarrarme por completo y verme como me siento: deshecha.
Por un momento vi mis manos como las tuyas.
Por un momento eran tus dedos los que me tocaban y quise gritarte que te fueras.
Por un momento sólo pude repetir "ya no más por favor" "no por favor" "vete por favor".
Por un momento y sólo por ese momento descubrí que no estas aquí y que no me puedes lastimar más.
Sólo por un momento acepté que no soy tu y que la culpable no soy yo.
Vi la última de Allen. La verdad no sé qué siento aún por él, por su arte. No sé si algún día podamos resolver el dilema, que hasta me parece falso, sobre si es debido (o no) separar al artista de su arte. ¿Cuándo el producto de la creación humana deja de ser de la persona y se vuelve el objeto de observación, de culto y de admiración? ¿Pasa? ¿Eso pasa?
Comentarios
Publicar un comentario