Ir al contenido principal

No te extraño

Ya no te extraño, lo juro.
Más allá, mis letras no son para ti, son para el otro, para el que conocí porque ya no te extraño.
La canción donde tu barca derivaba en mi puerto quedó en idea, quedó en deseos de mañanas de sol abrazadxs que ahora cristalizas con alguien más.

Ya no te extraño, lo juro.
Te pienso, te pienso por la noche cuando enciendo el primer tabaco y recuerdo tu clásica expresión de molestia por este vicio.
Porque nadie pudo nunca comulgar jugos verdes con café o cigarrillos con carreras, pero por un breve espacio tu y yo lo logramos.
Ya no te extraño porque te pienso siempre.
Porque un bastan sólo dos acordes para que vuelvas como mar de fondo a ocupar mi playa.
Yo no sé si me recuerdes, pero te pienso como el valiente que me enseñó a sentir.
Me dijeron que tu cobardía no puede nunca haber sido de otra forma, si no por qué dedicarme ese poema desde el otro lado del planeta, volver a mi y después quedarte con alguien más.
Ya no te extraño, lo juro, pero hoy me gustaría que estuvieras aquí, en este sofácama viéndome escribir.
Todavía quiero que conozcas todos mis secretos, quiero contarte de mi día y que sepas que te quiero.

Pero ya no te extraño.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El arte, los monstruos, las ciudades

Vi la última de Allen. La verdad no sé qué siento aún por él, por su arte. No sé si algún día podamos resolver el dilema, que hasta me parece falso, sobre si es debido (o no) separar al artista de su arte. ¿Cuándo el producto de la creación humana deja de ser de la persona y se vuelve el objeto de observación, de culto y de admiración? ¿Pasa? ¿Eso pasa?

Ver pa fuera

  Lo bueno de escribir es que siempre sale la emoción. Lo malo de escribir es que no le llega a quien quieres porque el mail está en desuso y las cartas murieron en mensajes de audio de WhatsApp que nadie escucha pero oye. Durante 30 años he levantado la voz y hacerlo desde este cuerpo, de mujer (que parece que se sabe defender) es cansadísimo.  Para decir que no compartes conmigo el pensamiento me dices que exagero y para explicarme tus actos denostas los míos. Si levanto la voz y digo lo que otras aun no pueden “estoy muy enojada” pero si no lo hago me quiero empastillar con dos cajas de actron. Me dices que me crees, que me acompañas y que me ayudas a cuidarnos en equipo, pero si te digo cómo aliarnos te sientes insultado por las medidas que te pido. Yo hablo aquí de lo mucho que me incomoda estar en un mundo con ellOs para poder regresar al mundo de todAs lAs personAs.  Pero cuando estoy escuchando qué hay que decir lo que no hay que callar, hablo de hechos tangibles ...

Rebozo morado y ojos

¡Es ella! Se llama Juana.  Nunca pensé que esas palabras salieran de mi boca, pero no las pensé, no las deduje, simplemente son.